¿Acaso siempre fue tan necesario como hoy soñar?
¿Mirar al sol y ver la luna recortando el cielo estrellado?
Estoy sentada donde dos son multitud y veo almas confundidas que se pierden en un beso. Y suspiro.
Un profundo desafío con mi otro yo me gasta las energías. Cuestiono:
¿será lo que me ofrece mi mortalidad lo que hace fluir la sangre en mis venas? No lo es.
Atender a lo que todos quieren es despistar. Y cuando no se sabe a dónde ir, cualquier sendero es bueno.
¿Quién inventó la palabra imposible? ¿Quién ideó el nunca jamás?
Un cobarde, una quimera. Seres que quieren lacerar mis aspiraciones, mis ganas.. me despiertan cuando me dispongo a soñar, que dan el pellizco que recuerda palpitante que en este siglo el segundo que utilizas para parpadear es aquel que se usa en tu dictamen final.
Pero al fin, Venus se apiadó de mi. Me colé por una grieta y aquí estoy a salvo. Es cálido y puedo atreverme a cerrar mis ojos. El turbio arco iris recupera sus colores lentamente, es el regalo que me trae la melancólica llovizna.
Este es mi himno, gigante, extraño; anuncia la aurora que viene. Le canta al rebelde que no se deja domar, al que se resiste a ser una cifra, a quien borda el tul de deformes siluetas que le sonríen a mis pupilas, que no se nublan, oh no, eso no. No se dilatan.
Si conservo mis ideas aunque se extraviaron mis palabras; si atesoro las canciones aunque ausentes de ritmo y de compás, tendré mi bandera huérfana de asta quizás, pero ondea. Ella ondea.
Sufro la severidad barata de la moral abstracta que muchos predican. Es lo que me hace capaz de desear, de aspirar. No, no soy un astro, lo sé, pero de una lejana y errante estrella, soy luminosa estela; me hundo en la embriaguez de la creación divina que enardece mis memorias y deseos, mis accesos de alegría y de este impulso que riza y empuja el mar, el inmenso mar.
Lo que tengo dentro, es lo que tengo para contar: un volcán que sin voz anuncia que va a arder. El murmullo del alma que ordena el caos en el cerebro. Y es lo único que tengo, pero es lo que crea un hilo de luz en las indóciles sombras del mundo de los mortales.
Armen. Diseñen. Innoven. Rían. Aspiren. Canten. SUEÑEN.
Carpe Diem, mon amies.
*GR
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