viernes, 10 de diciembre de 2010

Amor en tiempos de cólera.

Ok, aceptémoslo. El problema haitiano SI es nuestro problema.
Estamos unidos por sangre, por frontera, por historia. Estamos atados a nuestros vecinos y no debemos ignorar ni sus tragedias, ni sus errores, ni su accionar.
Haití tiene un problema serio. La solución no está en manos de RD, pues evidentemente, no podemos solucionar nuestros propios problemas... imagínense los ajenos.

Es muy entristecedor ver cómo se ha ido derrumbando toda una nación: la pobreza, la falta de educación, la corrupción,  destruyeron a Haití.  El terremoto no hizo  sino llamar nuestra atención… ¡es increíble! ¡Increíble! Como hay gente que tiene los cajones* de robarle a la miseria misma. Ninguna de las donaciones han llegado a donde deben. Ninguna. Los damnificados siguen en la calle, la delincuencia, las violaciones, se han vuelto parte de la rutina. Es inhumano.  Pensé que el terremoto iba a poner los ojos del mundo sobre ellos, pero fue sólo pasajero. Sudaron la fiebre. ¿Es que nadie tiene intenciones de ayudar? ¿De verdad?
Cólera. Da miedo y cólera saber que una enfermedad  que se creía ya desaparecida, después de 50 años vuelva para mortificar más a los pobres haitianitos.  ¿Qué estoy diciendo? Lo que da más miedo es ¡pensar cómo llegó el cólera hasta Haití! De verdad, hay algo muy poderoso, interesado en que en Haití exista más tragedia. Denle cabeza.

Sabemos que todo mal puede ser erradicado con educación (4%, co*o!) pero el cólera es emergencia, y éstos… ambos, son dos países sin educación. Es por lo mismo que se ha propagado tanto. En materia de salud, estamos un poquito mejor que en Haití, y por eso han podido ser satisfactoriamente controlados los casos reportados en territorio dominicano.

Eso sí, ¡no se duerman! Sigan educando sobre prevención.  Mi alma lloró hace dos noches, cuando estaba, ya lista para dormir, viendo las noticias (con Roberto Cavada, siempre cerca... Lo amo *.*) y oí a una mujer,  madre de un niño contagiado, decir que ella creía que el cólera “se lo pegó la brisa al muchacho” (say whaaaat?) yo quería como que rebobinar la cinta. #queseto (disculpen, twitter freak). El punto es que hay que seguir EDUCANDO (4%!) y que la gente entienda que no deben CAG*R en los ríos. Que no deben beber agua que no esté procesada y deben lavar todas las frutas y vegetales que vayan a consumir. Es tan sencillo como eso.

Desde aquí, todo mi amor y comprensión al hermano pueblo haitiano. ♥

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