Lo mismo que he reflexionado desde que tengo uso de razón: tenemos que actuar.
Cuando digo tenemos, me refiero a la juventud, y al pueblo dominicano en general, pero me suena mediocre. Suena a excusa barata. La respuesta esta en el yo: tengo que actuar.
Hace unos días noté en Twitter a nuestra primera dama defendiendo la inversión que el gobierno de su esposo ha hecho en educación. Estuve a punto de vomitar. Sangré por la herida cuando ví la actitud de muchos de nuestros jóvenes; algunos defendían al gobierno, otros no se daban por enterados de lo que pasaba, y los demás, los menos, estaban consternados.
¿Y cómo progresa un país que no se educa? No es difícil llegar a la conclusión de que a los gobiernos no les interesa formar buenos ciudadanos, porque exigirán más y cuestionarán más.
-Hace dos días iba caminando con una amiga extranjera por las aceras cercanas a la universidad, y un imprudente, en su jeepetón, por no darnos paso (OJO, ESTÁBAMOS EN LA ACERA, GRACIAS) quiso entrar a un estacionamiento lo mas rápido posible, y puf! nos mojó al pasar por el charco que estaba al lado de mi, sin mencionar lo cerca que paso el vehículo de nosotras. Falta de educación.
-Todas las mañanas tengo que madrugar porque tengo clases a las 8 y si estoy a las 7.15am en la calle, el tapón es insufrible. Hace unas semanas, atrapados en el tapón interminable de las 7 de la mañana en la Lincoln, una mujer, atento a que su vehículo era 4x4, se subió en las isletas de en medio de la avenida para atravesarse en la intersección y poder adelantar su paso. Chocó a un pobre hombre que iba para su trabajo. Y causó unos 20 minutos de atraso en el tapón. Falta de educación.
-Hoy mismo, me disponía a cruzar la Tiradentes y estaba esperando el cambio de luz, cuando veo tres motores de policías, cada uno con dos agentes. Y ni cortos ni perezosos, se pusieron en medio de la intersección (esquina Fantino Falco) para pasar en rojo. Simplemente porque tienen un uniforme que los hace sentir que no tienen que esperar el cambio de luz. Indignada, les dije (y me escucharon, porque voltearon a mirarme) que ellos eran los primeros que debían cumplir las normas y dar el ejemplo. Me ignoraron y cometieron su imprudencia. A ellos, les falta educación.
-Un pueblo que vota por el que más fundas reparta, por el que le prometa un cargo o el que le dé una tarjetita solidaridad, le falta educación.
No es verdad que el paupérrimo porciento que le otorgaron a la educación, está bien. No, señora Margarita Cedeño, no. A este pueblo le falta mucho por educar.Y como abogada, sabe que va contra la Ley 66-97. No quiera confundir al pueblo.
Necesitamos despertar, y en las urnas, hablar.
Debemos exigir lo que nos toca.
El peor mal de esta herida democracia es la impunidad.
GR.

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